martes 26 de agosto de 2008

Persianas

Una herida de reflejo solar les baja la persiana. Yo quedo ignorante de las nubes allá fuera, y su niebla y su rocío. Quisiera salir corriendo en gritos, y retumbar en la libertad de vereda. Entonces también quisiera que sus persianas se rebelen, y así ellos me vean correr desde la indiferencia de sus vidrios recién limpiados.
Pero sigo enclaustrado en este cubo de fórmica, investigando rendijas, instigando imaginaciones. Aferrado a la esperanza de que cuando ya no ataque el sol me podré levantar.

1 comentarios:

Cai... dijo...

momentos y momentos y disparatajes
y esperas
y jammin xD
un abrazo man